Riesgos laborales: Evaluación de Equipos

Guía de Riesgos laborales sobre Evaluación de Equipos

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El art.16.1 de la Ley 31/1995 de 8 de noviembre, de Prevención
de Riesgos Laborales establece que el plan de prevención
“deberá incluir la estructura organizativa, las responsabilidades,
las funciones, las prácticas, los procedimientos, los procesos y
los recursos necesarios para realizar la acción de prevención de
riesgos en la empresa, en los términos que reglamentariamente
se establezcan”.
El art. 2 del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se
aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, dispone
que “el establecimiento de una acción de prevención de riesgos
integrada en la empresa supone la implantación de un plan de
prevención de riesgos que incluya la estructura organizativa, la
definición de funciones, las prácticas, los procedimientos, los
procesos y los recursos necesarios para llevar a cabo dicha
acción”.
Por lo tanto, el plan de prevención deberá recoger el conjunto de
medios materiales e intelectuales de que deberán disponer las
empresas con la finalidad de cumplir su obligación de prevenir
los
riesgos laborales en considerándose que el procedimiento de adquisición de equipos
de trabajo deberá estar documentado dentro de este plan de
prevención como un primer paso para prevenir los riesgos
derivados de la utilización de equipos de trabajo por los
operarios.
El incumplimiento de esta obligación se podría sancionar por el
art. 12.1 a) del Real Decreto Legislativo 5/2000, por el que se
aprueba el Texto Refundido de la Ley sobre Infracciones y
Sanciones en el Orden Social, por entender que no se ha
implantado el plan de prevención con el alcance y contenido
establecido en la normativa de prevención de riesgos laborales.
su
acepción más amplia, ITEM2 Las Directivas del mercado único tratan de armonizar las
diferentes legislaciones comunitarias para lograr que la
circulación libre de productos por la UE no suponga una merma
en la seguridad de los productos y evitar diferentes criterios en
la aplicación de normas de seguridad en los productos según los
países. Para ello se implantó un procedimiento único de
reconocimiento de la seguridad, que es lo que se denomina
certificación CE y marcado CE.
Sin embargo no existe una directiva que establezca un marco
general para todos los productos, por lo que se han ido
elaborando diferentes directivas para cada grupo de productos,
lo que da lugar a diferentes regulaciones según la directiva que
sea aplicable.
En el ámbito de los equipos de trabajo destaca el marcado “CE”
de las máquinas, así como el certificado de conformidad, que
están establecidos y regulados en el REAL DECRETO
1435/1992, de 27 de noviembre, por el que se dictan las
disposiciones de aplicación de la Directiva del Consejo
89/392/CEE, relativa a la aproximación de las legislaciones de
los Estados miembros sobre máquinas (BOE de 11 de
diciembre).
Este Real Decreto se aplica, según su Disposición Transitoria
Única, a las máquinas que se comercialicen y se pongan en
servicio a partir de 1-1-1995.
En el art. 8 de dicha Norma se establece:
“Art. 8.º—1. Para certificar la conformidad de las
máquinas y componentes de seguridad con el presente Real
Decreto, el fabricante o su representante establecido en la
Comunidad deberá elaborar, para cada una de las máquinas o
cada uno de los componentes de seguridad fabricados, una
declaración “CE” de conformidad, cuyos elementos figuran,
según los casos, en los párrafos A o C del anexo II .
Además, y únicamente para las máquinas, el fabricante o
su representante establecido en la Comunidad Europea deberá
colocar sobre la máquina el marcado “CE” a que se refiere el
artículo 10.”
Por tanto, el responsable de certificar la conformidad de la
máquina y colocar el marcado “CE” es el fabricante de la misma,
no alcanzando esta obligación al usuario.
El art. 5 establece lo siguiente:
“Art. 5.º 1. Se considerarán conformes con el conjunto
de las disposiciones del presente Real Decreto incluidos los
procedimientos de evaluación de la conformidad establecidos en
el capítulo II :
Las máquinas que estén provistas del marcado “CE” y
acompañadas de la declaración “CE” de conformidad que se
menciona en la letra A del anexo II .
Los componentes de seguridad que vayan acompañados de la
declaración “CE” de conformidad que se menciona en el
párrafo C del anexo II “.
Por lo tanto, si una máquina está marcada “CE” y dispone de la
declaración de conformidad del fabricante, existe una fuerte
presunción de que cumple toda la normativa vigente que le sea
de aplicación (incluso el Real Decreto 1215/97).

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Página 3 de 11En cuanto al Manual de Instrucciones, el Anexo I, 1.7.b) del Real
Decreto 1435/92 establece:
“ b) El fabricante o su representante establecido en la
Comunidad Europea elaborará el manual de instrucciones, que
estará redactado en una de las lenguas comunitarias. En el
momento de su entrada en servicio, toda máquina deberá ir
acompañada de una traducción del manual al menos en
castellano y del manual original. Esta traducción la realizará, ya
sea el fabricante o su representante establecido en la Unión
Europea, ya sea quien introduzca la máquina en la zona
lingüística de que se trate. No obstante, el manual de
mantenimiento destinado al personal especializado que
dependa del fabricante o de su representante establecido en la
Comunidad Europea podrá redactarse en una sola de las
lenguas comunitarias que comprenda dicho personal.”
La obligación de poner a disposición de los trabajadores esta
documentación está establecida en el art. 5º.2.c) del R.D.
1215/1997, y tipificada en el art. 12.8 del Real Decreto
Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, Texto Refundido de la Ley
de Infracciones y Sanciones en el Orden Social.
Por lo que se refiere al resto de equipos de trabajo (que no son
máquinas), se regirán por su directiva específica en cuanto al
marcado CE, por ejemplo, los aparatos a presión, aparatos
eléctricos de baja tensión etc., estarán regulados, en su caso,
por las normas específicas que a ellos se refieran. Si no hubiera
directiva que se aplicase a esos productos y no se estableciese
la obligación de marcado CE, se regirán por la normativa
general de productos, R.D.1801/2003 de 26 de Diciembre (ej.:
escaleras de mano)
ITEM3
Por lo que se refiere a las máquinas, si han sido
comercializadas y puestas en uso con anterioridad a 1-1-1995, a
ellas no les es de aplicación el Real Decreto 1435/92, por lo que
no tendrán el marcado “CE” ni la declaración de conformidad del
fabricante.
Sin embargo, sí les es de aplicación el REAL DECRETO
1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las
disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización
por los trabajadores de los equipos de trabajo, el cual establecía
un plazo (ya transcurrido) para que los usuarios de equipos de trabajo los adecuaran al Real Decreto.
Por lo tanto, el usuario de estas máquinas deberá ponerlas en
conformidad con el Real Decreto 1215/97, efectuando en ellas
las modificaciones necesarias para que cada máquina cumpla
todas las condiciones que, para los distintos tipos de máquinas,
establece el Real Decreto.
Si el empresario usuario de una máquina quiere asegurarse
documentalmente de que ésta cumple el Real Decreto 1215/97,
puede solicitar de un Organismo de Control Autorizado (OCA)
que proceda a la revisión de la máquina y expida, en su caso,
un documento de que la misma cumple con el Real Decreto
1215/97, pero bien entendido que este requisito no está
establecido ni regulado por el Real Decreto, por lo que no es
obligatorio.
No obstante, conviene aclarar que, además de los Organismos
de Control Autorizados (OCA), el denominado “certificado de
conformidad” de equipos puede ser expedido por cualquier
Técnico competente, cuya titulación universitaria o profesional le
habilite al respecto.
Por otra parte, respecto al resto de los equipos de trabajo
existentes en la empresa, habrán de ser objeto de inclusión en
la evaluación de los puestos de trabajo en los que estén
ubicados estos equipos, con objeto de comprobar su
conformidad con el Real Decreto 1215/1997 y el resto de
normas a ellos aplicables.
La obligación de tener documentada la evaluación está
establecida en el art. 23, b) de la Ley de Prevención de riesgos
Laborales.
Como disposición infringida de carácter general, se citaría el art
16.2.a) de la referida Ley.
La infracción está tipificada en el art. 12, 1.b) del TRLISOS.
ITEM4
El artículo 2 del Real Decreto 1215/1997 de 18 de julio (BOE de 7
de agosto), por el que se establecen las disposiciones mínimas
de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de
los equipos de trabajo, define el concepto “utilizaciónde un
equipo de trabajo“ indicando que a efectos de dicha norma se
entenderá por utilización de un equipo de trabajo cualquier
actividad referida a un equipo de trabajo, tal como la puesta en
marcha o la detención, el empleo, el transporte, la reparación, la
transformación, el mantenimiento y la conservación, incluida, en
particular, la limpieza.

—————————————————–Página 3—————————————————–

Página 4 de 11Por tanto, el término “utilización” es amplio, incluyendo todas
las actividades relativas a cualquiera de las fases de la vida de
un equipo de trabajo, tal y como se recogen en la definición
indicada. Se desprende de la misma que quedan igualmente
comprendidas las actividades de instalación, montaje y
desmontaje de equipos de trabajo.
La evaluación de riesgos del puesto de trabajo habrá de tener
en cuenta todos los riesgos derivados de cualesquiera de dichas
actividades.
Asimismo, la evaluación de riesgos del puesto de trabajo habrá
de tener en cuenta no solo los riesgos del mismo, derivados de
la utilización de los equipos de trabajo individualmente
considerados, sino también los riesgos derivados del lugar de
trabajo así como de la presencia o utilización de dichos equipos
y los que puedan agravarse por ellos.
Esto es, en la evaluación de riesgos del puesto de trabajo ha
tenerse en cuenta las condiciones específicas en las que el
trabajo se desarrolla y las características y condiciones del lugar
en el que se utiliza el equipo de trabajo y, en particular del
puesto de trabajo. Se tendrán en cuenta, por tanto, los riesgos
derivados de la utilización de un equipo de trabajo en
determinados lugares de trabajo o el posible agravamiento de
los riesgos debido a la presencia simultanea de varios equipos
en un mismo lugar de trabajo.
Lo indicado anteriormente deriva de lo establecido en el artículo
3.2 letras a) y b) del Real Decreto 1215/1997 de 18 de julio.
En dicha evaluación de riesgos del puesto de trabajo habrán de
contemplarse los diferentes equipos de trabajo en atención a las
fechas de fabricación o adquisición de los mismos, así como si
se trata de equipos de trabajo sujetos a regulación específica.
Asimismo, se comprobará si la evaluación de riesgos contempla
la necesidad de que el empresario realice controles periódicos
de las condiciones de trabajo y de la actividad de los trabajadores en la prestación de sus servicios, para detectar
situaciones potencialmente peligrosas. (Artículo 16.1 último
párrafo de la Ley 31/1995 de 8 de noviembre)
En este apartado, atendiendo al tipo de riesgos, cabe distinguir
los siguientes subapartados:
a)
La evaluación de riesgos del puesto de trabajo, en relación con los equipos de trabajo, contemplará los
riesgos en materia de seguridad en el trabajo (caídas,
atrapamientos, golpes, riesgo eléctrico………)
b)
La evaluación de riesgos del puesto de trabajo, en relación con los equipos de trabajo, contemplará los
riesgos
en materia (Contaminantes físicos, químicos, biológicos)
c)
La evaluación de riesgos del puesto de trabajo, en relación con los equipos de trabajo contemplará los
riesgos ergonómicos. Se trata de comprobar si en la
evaluación de riesgos se han tenido en cuenta los
principios ergonómicos, especialmente en cuanto al
diseño del puesto de trabajo y la posición de los
trabajadores durante la utilización del equipo, entre
ellos, espacio de trabajo, altura del plano de trabajo,
asiento, posición del operador en relación con los
órganos de mando del equipo, ruido, vibraciones,
temperatura e iluminación de las zonas y puntos de
trabajo (Artículo 3.3 del Real Decreto 1215/1997 de 18
de julio).
d)
La evaluación de riesgos del puesto de trabajo, en relación con los equipos de trabajo contemplará los
riesgos psicosociales. Se trata de comprobar si en la
evaluación de riesgos se han tenido en cuenta
factores psicosociales, como organización del trabajo,
carga mental, ritmos de trabajo, horarios, trabajo a
turnos, trabajo nocturno, monotonía, etc. .
ITEM5
de higiene industrial Tal y como establece el artículo 16.3 de la LPR y, asimismo, se
deriva de lo establecido en el articulo 6.1.a) del RSP deben ser
investigados todos los accidentes de trabajo y enfermedades
profesionales con consecuencias lesivas para los trabajadores.
ITEM6
En este apartado cabe distinguir los siguientes subapartados:
a)
La obligación de volver a evaluar los riesgos del puesto de trabajo con ocasión de la elección de
equipos de trabajo o introducción de nuevas
tecnologías.
b)
La obligación de volver a evaluar los riesgos de los puestos de trabajo tras producirse cambios en las
condiciones de trabajo

—————————————————–Página 4—————————————————–

Página 5 de 11c)
La obligación de volver a evaluar los riesgos de los puestos
de trabajo tras trabajadores especialmente sensibles
la
incorporación de d)
Que la evaluación de riesgos del puesto de trabajo ha de ser revisada cuando se han detectado daños para
la salud de los trabajadores (Se parte del
cumplimiento por la empresa de la obligación de
investigar las causas de los daños que se hayan
producido para la salud de los trabajadores o cuando
a través de los controles periódicos incluidos los
relativos a la vigilancia de la salud se haya detectado
que las actividades de prevención pueden ser
inadecuadas o insuficientes (*)
(*) La obligación de investigar los accidentes de trabajo o
enfermedades profesionales se contempla en el punto 5
e)
Que la evaluación de riesgos se ha de revisar con la periodicidad acordada entre la empresa y los
representantes de los trabajadores
f)
Una vez adoptadas las medidas correctoras previstas en la planificación, se examinará si la empresa ha
revisado la evaluación de riesgos
El artículo 16.2.a)de la ley 31/1995 de 8 de noviembre (BOE
de 10 de noviembre) de Prevención de Riesgos Laborales,
según la redacción dada al mismo por la Ley 54/2003, de 12 de
diciembre BOE de 13 de diciembre), de reforma del marco
normativo de la prevención de riesgos laborales, señala lo
siguiente:
“ Igual evaluación deberá hacerse con ocasión de la
elección de los equipos de trabajo, de las sustancias o
preparados químicos y del acondicionamiento de los lugares de
trabajo. La evaluación será actualizada cuando cambien las
condiciones de trabajo y, en todo caso, se someterá a
consideración y se revisará, si fuera necesario, con ocasión de
los daños para la salud que se hayan producido.
El artículo 4.2 del Reglamento de los Servicios de
Prevención, aprobado por real Decreto 39/1997 de 17 de
enero (BOE de 31 de enero), dispone:
“ A partir de dicha evaluación inicial, deberán volver a
evaluarse los puestos de trabajo que puedan verse afectados
por:
a) La elección de equipos de trabajo, sustancias o preparados químicos, la introducción de nuevas
tecnologías
o la acondicionamiento de los lugares de trabajo.
modificación
en el b) El cambio en las condiciones de trabajo.
c) La
características
conocido lo hagan especialmente sensible a las
condiciones del puesto.”
incorporación
de un trabajador estado
cuyas biológico
personales
o El artículo 6 del texto legal indicado, referido a la revisión de la
evaluación de riesgos señala:
1. “La evaluación inicial a que se refiere el artículo 4 deberá
revisarse cuando así lo establezca una Actividades específica.
En todo caso, se deberá revisar la evaluación correspondiente a
aquellos puestos de trabajo afectados cuando se hayan
detectado daños a la salud de los trabajadores o se haya
apreciado a través de los controles periódicos, incluidos los
relativos a la vigilancia de la salud, que las Actividades de
prevención pueden ser inadecuadas o insuficientes. Para ello se
tendrán en cuenta los resultados de:
a) la investigación sobre las causas de los daños para
la salud que se hayan producido.
b) las actividades para la reducción de los riesgos a
que se hace referencia en el apartado 1.a) del
artículo 3.
c) las actividades para el control de los riesgos a que
se hace referencia en el apartado 1.b) del artículo 3.
d) el análisis de la situación epidemiológica según los
datos aportados por el sistema de información
sanitaria u otras fuentes disponibles.
2. Sin perjuicio de lo señalado en el apartado anterior, deberá
revisarse igualmente la evaluación inicial con la periodicidad que
se acuerde entre la empresa y los representantes de los
trabajadores, teniendo en cuenta, en particular, el deterioro por
el transcurso del tiempo de los elementos que integran el
proceso productivo.
ITEM7
Se trata de comprobar si la empresa ha realizado una auténtica
planificación de la actividad preventiva o simplemente se ha
limitado a recibir el documento que le ha entregado el servicio
de prevención. En la planificación de la actividad preventiva que
se realice se deberá incluir la programación de las actividades
concretas a desarrollar, bien por la empresa exclusivamente o
bien por la empresa y por la Entidad Especializada externa que
actúe como Servicio de Prevención.
Con el fin de dar un adecuado cumplimiento al art.9 del
Reglamento de los Servicios de Prevención, los planes y
programas deberán incluir en su contenido los siguientes
apartados:

—————————————————–Página 5—————————————————–

Página 6 de 11 Períodos al que corresponden:
– Si se trata de una medida puntual debe especificarse el plazo
de tiempo previsto para su ejecución priorizando en función de la
magnitud del riesgo, número de trabajadores afectados y de la
naturaleza de la medida o actividad preventiva a poner en
práctica.
– Si se trata de una actividad (poner en práctica determinadas
medidas organizativas) deberá especificarse la fecha prevista
para su inicio. Si la planificación se refiere a un período superior
a un año, debe efectuarse un programa anual.
Actividades a desarrollar:
Medios humanos y materiales necesarios y recursos económicos
globalmente considerados:
– Con respecto a los medios humanos, se debe indicar el
responsable (el servicio de prevención ajeno o la unidad o
persona de la empresa).
– Por lo que se refiere a los recursos económicos, será suficiente
indicar el presupuesto a destinar al programa. El motivo de esta
acotación es la dificultad de conocer de antemano estos datos
concretos, ya que a menudo no es posible determinar los costes
de una actividad de forma apriorística.
– Por lo que se refiere a los medios materiales, se deberían
indicar solamente los medios “especiales”, obviando aquellos de
los que se puede suponer su disponibilidad. Por ejemplo,
cuando se programan mediciones de ruido, a ejecutar por el
Servicio de Prevención Propio o Ajeno, no haría falta indicar
como medio un sonómetro, ya que se puede suponer que las
mediciones no pueden ser llevadas a cabo sin dicho equipo.
En los supuestos en los que los trabajadores, debido a las
características de los equipos de trabajo en los que realizan
prestación de servicios deban recibir una formación específica,
ésta también debe estar contemplada en la planificación de la
actividad preventiva que se lleve a cabo (debiendo especificar
cursos a impartir, calendario y trabajadores afectados).
Igualmente deberán contemplarse los aspectos relativos a la
vigilancia de la salud de los trabajadores, dado que la vigilancia
de la salud está asociada a los riesgos del puesto de trabajo y
estos son identificados y valorados en la evaluación de riesgos
que da origen a la planificación.
De acuerdo con lo señalado en el art.23.1c) de la Ley 31/1995,
de 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales, a
planificación de la actividad preventiva debe ser documentada.
El incumplimiento de esta obligación se encuentra tipificado en el art.12.4 del Real Decreto Legislativo 5/2000, de 8 de agosto, por
el que se aprueba la Ley de Infracciones y Sanciones en el
Orden Social.
ITEM8
De acuerdo con lo establecido en el art.9.3 del Real Decreto
39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento
de los Servicios de Prevención (BOR del 31 de enero), en la
planificación de la actividad preventiva deberá incluirse un
procedimiento de control periódico de la ejecución de la misma.
Se trataría de comprobar si la empresa no está haciendo un
mero cumplimiento formal de las obligaciones legales, sino que
está ejecutando las medidas que se han considerado como
procedentes y que tiene establecido un procedimiento que
permite verificar que la ejecución de las medidas se efectúa en
los términos y plazos previstos.
Las disposiciones legales no establecen ningún procedimiento
específico de control, por ello deberá ser la propia empresa de
acuerdo con sus características y medios la que establezca
cómo se va llevar a cabo el seguimiento de la actividad
preventiva planificada.
ITEM9
En relación con este punto muchos equipos de trabajo
dependen en cuanto a su funcionamiento de las condiciones
higiénicas del equipo pensemos ruido o latas temperaturas, por
encima de las cuales los equipos podrían fallar o producir daños
a los trabajadores, por ello cuando los equipos o la seguridad y
salud de los operadores dependan de esas circunstancias
deberá comprobarse periódicamente que las condiciones se
mantienen.
ITEM10
El empresario, además de adoptar las medidas necesarias para
que lograr la “conformidad inicial” del equipo, es necesario que
prevea un mantenimiento que asegure que dicha conformidad
perdura durante toda la vida del equipo.
Es necesario comprobar los equipos frecuentemente para
garantizar que las funciones relativas a la seguridad se
desempeñan correctamente. La frecuencia con la que se
necesita verificar un equipo (cada día, cada tres meses, cada
año…) depende del propio equipo; por lo que deberá realizarse
siguiendo las instrucciones del fabricante o, en su defecto, las
características de estos equipos, sus condiciones de utilización y
cualquier otra circunstancia normal o excepcional que pueda
influir en su deterioro o desajuste.
Las actividades de mantenimiento periódico de los equipos de
trabajo deberán estar contempladas en la planificación anual de
la actividad preventiva, especificándose los momentos en los que
dicho mantenimiento deber ser llevado a cabo, así como la
persona o empresa encargada de llevarlo a cabo.
Las
revisiones efectuadas documentadas, especificándose la fecha en la que se han llevado
a cabo, así como la persona o personas que las han realizado.
deberán
estar debidamente
—————————————————–Página 6—————————————————–

Página 7 de 11Con carácter general, la empresa deberá poner especial atención
en la información, las instrucciones y el adiestramiento apropiado
de los trabajadores para que los trabajos de mantenimiento se
realicen en condiciones de seguridad. Además, si se trata de
operaciones de mantenimiento con riesgos específicos (es decir,
operaciones complejas de mantenimiento) sólo podrán ser
encomendadas al personal especialmente capacitado para ello.
ITEM11
En determinados equipos depende su seguridad de su
instalación, por ello estos equipos han de ser sometidos a una
“comprobación inicial” antes de su puesta en marcha. La
necesidad de ello puede tener diferente origen:
Establecida por el fabricante que tiene la obligación de evaluar
el producto para garantizar que sea seguro e informar sobre sus
riesgos y medidas preventivas (art 41 LPRL), no olvidemos que
de acuerdo con el R.D. 1215/1995 el empresario debe seguir las
instrucciones del fabricante en base a lo establecido en el art 3 y
punto 3 del Anexo II de la citada norma.
En una especificación técnica (norma EN) adoptada por el
fabricante, cuyo incumplimiento en su caso puede determinar la
perdida de presunción de conformidad del equipo con la
normativa europea y con ello su presunción de seguridad. Es el
caso por ejemplo de las plataformas de desplazamiento vertical
sobre mastil EN 1495, o la norma HD 1000 sobre andamios
tubulares.
Finalmente la obligación puede venir impuesta por una
reglamentación técnica específica del equipo de trabajo como
en el caso de las torres-grúa (R.D. 836/2003 de 27 de Junio),
Aparatos elevadores para obras (OM de 23-5-77), Aparatos de
elevación y Manutención R.D. 2291/1985 de 8 de Noviembre,
R.D. 769/1999 de aparatos a presión. También existen normas
específicas que imponen tal obligación a algunos equipos como
es el caso de los andamios de acuerdo con el punto 5. C) 1º
Parte C del Anexo IV del R.D. 1627 /97 de 24 de Octubre, y en
la nueva normativa sobre andamios aprobada por el R.D.
2177/2004 de 12 Noviembre cuando estén sujetos a plan de
montaje, utilización y desmontaje punto 4.2.8.
ITEM12
Las comprobaciones adicionales por sucesos excepcionales son
casos muy amplios de difícil concreción, en algunos casos el
fabricante o la reglamentación técnica nos indicarán los casos
concretos, en otros se deberá realizar cuando se presuma que
las condiciones de seguridad han podido cambiar.
En cualquier caso dichas comprobaciones habrán de cumplir su
normativa específica en cuanto a la forma y el personal o la
entidad
competente como reglamentaciones técnicas antes mencionadas. También
deberán documentarse, obligando además la norma a mantener
la documentación y el resultado de las pruebas durante toda la
vida útil del equipo, lo que comprende obviamente no solo la
documentación propiamente dicha, sino los ficheros informáticos
con el resultado de dichas comprobaciones. (arts 4.4 y 4.5 del
R.D. 1215/1997) y y en la nueva normativa sobre andamios
aprobada por el R.D. 2177/2004 de 12 Noviembre cuando estén
sujetos a plan de montaje, utilización y desmontaje punto 4.2.8.
en
el supuesto de las ITEM13 El art 22 de la LPRL establece que los trabajadores tendrán
derecho a medidas de protección consistentes en vigilancia de
la salud, en función de los riesgos de sus puesto de trabajo, los
equipos de trabajo por si mismos o interrelacionados con el
ambiente del puesto de trabajo, pueden producir daños para la
salud, por ello es necesario la vigilancia de la salud en
determinados casos.
El fabricante o el que comercialice los productos en la UE debe
indicarnos los riesgos y las medidas preventivas, esto unido que
la evaluación del puesto de trabajo determinará las medidas
preventivas a adoptar.
En el R.D. 39/1997 en su art. 37.3 se establece que la vigilancia
de la salud será inicial, periódica, después de una larga
enfermedad, o postocupacionales. Se realizara por protocolos
específicos. El Ministerio de Sanidad y Consumo y las
Comunidades Autónomas aprobará protocolos específicos.
Esto da origen a que convivan en este momento diferentes tipo
de regulación en los exámenes de salud.
Existen normas para el trabajo con los equipos que requieren
que las personas reúnan determinadas cualidades para evitar
accidentes de trabajo a ellos y terceros.
Así la OM 12-1-1963 establece que deben someterse a pruebas
médicas y psicotécnicas los candidatos a puestos de trabajo de
gruístas, puentistas y todos los que tengan que manejar
ingenios de movimiento para traslado por encima de la
superficie del suelo de pesos productos o sustancias lesivas.

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Página 8 de 11Los conductores de vehículos en el interior o exterior de los
centros de trabajo.
Los ascensoristas de elevadores industriales y todos los que
tengan que manejar plataformas de desplazamiento de
trabajadores u objetos.
Los horneros y todos los que tengan que encender, abrir o
controlar focos de ignición que irradien alta temperatura.
Los operarios de señalización en control automáticos de
tableros o en manejo de señales viarias de subsuelo, terrestres,
marítimas o aéreas.
También existen los protocolos del Ministerio de Sanidad,
que regulan sobre todo la utilización de equipos de trabajo que
suponen riesgos debidos a factores ergonómicos de los equipos
de trabajo, así el Protocolo de movimientos repetidos para
delineantes, dibujantes, mecanógrafos, tejedores, pintores,
músicos, carniceros, pescaderos, curtidores, trabajos de caucho
y vulcanizado, peluqueros, mecánicos montadores, escayolistas,
conserveras, cajeras se supermercado, trabajadores de la
industria textil y confección, etc.
En ellos se establecen las pautas a seguir en el empleo de los
equipos que manejan los trabajadores ocupados en estas
profesiones que pueden producir lesiones. Se deberán realizar
exámenes de salud inicial, reincorporación al trabajo después de
larga enfermedad y cada año si el nivel de riesgo del puesto de
trabajo es II y cada dos años si el nivel es I.
También determinados equipos obligan ejercer presión sobre
determinados nervios, las lesiones y su prevención se recogen
en el Protocolo de neuropatías por presión, protocolo de
pantallas de visualización de datos, para los usuarios de estas.
Uno de los riesgos principales derivados de algunos equipos de
trabajo es el ruido y en el protocolo del ruido desarrolla el
contenido de las obligaciones de control inicial y periódico
previstos en el art 5.2º, 6.1º,7.1º y Anexo IV del R.D. 1316/1989
de 27 de Octubre.
Además de los protocolos de sanidad los servicios de
prevención deberán elaborar protocolos específicos propios
para aquellos riesgos en los que no existan todavía protocolos
aprobados por el Ministerio de Sanidad ya que así lo exige el art
RD 39/1997 en su art. 37, como por ejemplo seria el de los
riesgos por vibraciones.
ITEM14
La obligación empresarial en la materia de información sobre
equipos de trabajo debe consistir en facilitar al trabajador
usuario del mismo la mas completa y clara documentación, ya
que ha de ser suministrada preferentemente por escrito, de los
riesgos relacionados con su tarea y las medidas de protección y
prevención aplicables a su puesto de trabajo, teniendo en
cuenta las siguientes especificidades del Art. 5 del R.D.
1215/1997:
1.- Se ha de procurar en todo caso que la información, cómo ya
hemos señalado anteriormente, sea por escrito y que la misma
reúna las siguientes características:
Se confeccione en base a las informaciones aportadas por
fabricantes y suministradores, adecuándolas a las necesidades
de la empresa (Art. 41 LPRL).
Sea clara y perfectamente comprensible, señalando tanto las condiciones
y formas de contraindicadas, teniendo en cuenta que va a dirigida a un
trabajador a fin de que utilice correctamente un equipo de
trabajo y sin riesgos.
La información suministrada debe tener en cuenta la experiencia
adquirida en la utilización de equipos de trabajo.
uso
correctas, como las 2.- También se debe informar de los riesgos derivados de los
equipos de trabajo presentes en el entorno de trabajo inmediato
o de las modificaciones introducidas en los mismos, son los
denominados “trabajadores expuestos”, de una manera
permanente o de manera ocasional, se debe comprobar que los
mismos están informados de esos riesgos.
A fin de constatar el cumplimiento de esta obligación, debe
constar por escrito los receptores, la fecha y la firma de los
mismos.
La información suministrada a los trabajadores, también la
referente a la utilización de los equipos de trabajo, debe estar a
disposición de los representantes de los trabajadores, en el caso
de existir, en el ámbito de la empresa.
ITEM15
La formación que debe impartir la empresa tiene que estar
centrada específicamente en el puesto de trabajo o función de
cada trabajador, en este caso debe ser el equipo de trabajo que
utiliza, y tiene por objeto desarrollar las capacidades y aptitudes
de los trabajadores para la correcta ejecución de las tareas que

—————————————————–Página 8—————————————————–

Página 9 de 11les son encomendadas, en ningún caso debe utilizarse para
compensar desajustes en otros aspectos del sistema de
seguridad.
Esta formación deberá ser impartida dentro de la jornada de
trabajo o en el caso de ser fuera de la misma, objeto de la
oportuna compensación, Lo lógico es la existencia de un plan
formativo elaborado para la empresa en cuestión, atendiendo a
sus necesidades formativas en función de su actividad y
teniendo en cuenta la opinión de los trabajadores.
ITEM16
La obligación exigible en este apartado se extiende a la
utilización de equipos de trabajo en condiciones o formas
determinadas, lo cual supone que el trabajador encargado de
los mismo debe tener un particular conocimiento para su
correcta utilización, siendo el empresario sujeto obligado no solo
de proporcionársela, sino también de velar para que ese
trabajador sea el que maneje el equipo de trabajo en cuestión.
Nos estamos refiriendo al caso del operador de una grúa torre,
del conductor de un medio de transporte y de otros, en los que
la existencia de una normativa especifica de aplicación, nos da
las pautas para comprobar la adquisición por parte del
trabajador de estos conocimientos especializados, lo que
supone ser considerado personal competente.
Esta formación especifica también se extiende a las operaciones
complejas de mantenimiento, reparación o transformación de un
equipo de trabajo, el personal encargado de estas tareas tiene
que tener la información, las instrucciones y el adiestramiento
preciso para realizar estas labores, estando todo debidamente
documentado.
ITEM17
El objetivo que se pretende con esta cuestión es comprobar que
en la evaluación de riesgos de la empresa se han considerado e
incluido aquellos aspectos que hacen referencia a los colectivos
de trabajadores enumerados en el enunciado, es decir, que de
manera expresa se menciona la posibilidad de que un puesto de
trabajo pueda ser ocupado por uno de esos trabajadores
discapacitados, como medio de acreditar la idoneidad del
trabajador al puesto de trabajo correspondiente (ello en relación
con la necesaria identificación de los trabajadores de cada
puesto).
Lógicamente en lo relativo a los trabajadores discapacitados y
especialmente sensibles, se aplicará lo señalado anteriormente
cuando se produzca una situación de empleo que lo justifique.
Los preceptos infringidos serían los señalados anteriormente,
según el colectivo de trabajadores afectado, y el tipificador el
artículo 12.1.b) del TRLISOS, ya que lo que se comprueba es la
inclusión en la evaluación de riesgos de aspectos referidos a
ellos, reservando el resto para aquellas ocasiones en las que se
constate que, a pesar de todo, trabajadores pertenecientes a
alguno de esos grupos ocupan puestos no compatibles con su
estado.
ITEM18Se trata en definitiva de comprobar que los equipos se utilizan
por los trabajadores en las condiciones previstas por el
fabricante o, en su caso, resultante de la evaluación de riesgos
de riesgos realizada, con las medidas preventivas que se
derivan de esta o vengan establecidas por aquel.
ITEM19
Siguiendo la Guía Técnica elaborada por el INSHT el referido
punto 14 del Anexo II del RD 1215/97 es suficientemente claro,
todas las operaciones de limpieza, ajuste, reparación,
mantenimiento, desbloqueo, etc., deben realizarse con los
equipos parados. Sólo en los casos en los que no es posible
desconectarlos de sus fuentes de energía, se deben emplear
medidas preventivas alternativas que faciliten una garantía de
seguridad equivalente, circunstancia ésta que deberá haber sido
prevista en los equipos nuevos por los fabricantes o detectada
en la evaluación de riesgos por el empresario, adoptando, en su
caso, procedimientos de trabajo adecuados.
ITEM20
Siguiendo la Guía Técnica elaborada por el INSHT. el referido
punto 16 del Anexo II del RD 1215/97, básicamente quiere decir
que mientras exista físicamente un equipo de trabajo en un
centro de trabajo o empresa, o está con sus protecciones, listo
para poder ser utilizado o, por el contrario, está inutilizado, de
forma que no pueda ser puesto en funcionamiento, eliminando o
retirando partes esenciales del mismo que permitan alcanzar
ese objetivo.
Los preceptos infringidos serían los señalados anteriormente, y
el tipificador el artículo 12.16.b) del TRLISOS.

—————————————————–Página 9—————————————————–

Página 10 de 11ANEXO
PROCEDIMIENTO DE ALERTA EN CASO DE EQUIPOS QUE NO TENGAN GARANTÍAS DE
SEGURIDAD
Una de las cuestiones que exigen establecer un procedimiento normalizado y homogéneo en la actuación inspectora es el
establecimiento de un procedimiento uniforme de alerta para el supuesto de equipos en los que se ha detectado que no reúnen
las adecuadas condiciones de seguridad. Esta situación puede deberse fundamentalmente a cualquiera de los supuestos
siguientes:
1. Equipo no autorizado.- En este apartado incluimos todos aquellos equipos, que siendo necesaria una autorización o unos requisitos para su utilización no los cumplen; es el caso de las torres-grúa que no han pasado la inspección ate
organismo de control, instalaciones frigoríficas en el mismo caso, y que se refiere tanto a la puesta inicial como a las
revisiones que la correspondiente reglamentación técnica establezca.
2.
Fabricante que tenga equipos sin autorización.-Este caso se refiere a los supuestos en que el fabricante no esté autorizado para fabricar el producto y por tanto este carece de garantías al carecer el fabricante de ellas. El empresario
no puede cumplir con la obligación de los arts. 14.2 y 17.1 de la LPRL de garantizar la seguridad de los trabajadores, y
el fabricante de comercializar un producto. Esto incluye los equipos de fabricantes desconocidos.
3.
Equipo que, siendo obligatorio por la fecha de comercialización, carece de “marcado CE” y declaración de conformidad.- La declaración de conformidad debe referirse al equipo en su conjunto y no sólo a aspectos del mismo.
E n caso de que el equipo emplee componentes o accesorios, éstos también deben tener declaración de conformidad.
Si el equipo ha sido sometido a revisiones, las piezas que se le han cambiado han de ser adecuadas e incluidas dentro
de la garantía de seguridad que el fabricante ha realizado en la declaración de conformidad.
Muchas veces se encuentra en la empresa que los equipos tienen una declaración de conformidad referida a normas
que no tienen nada que ver con la directiva que les es aplicable o se refiere a otros equipos distintos; por ejemplo una
máquina cuya declaración de conformidad lo es a la directiva marco y no a la de la máquina específica, o sólo
contempla un aspecto concreto y no de la máquina en su conjunto; pensemos por ejemplo un andamio colgado en que
sólo cubra la declaración de conformidad el aparato de izado y no incluya la barquilla ni los aparejos y contrapesos. En
estos casos tampoco hay una garantía del equipo de trabajo, y la seguridad en suma no está garantizada por nadie.
4.
Equipo que haya producido daños por accidentes de trabajo o incidentes graves derivados de defectos de diseño, producción, falta de información del riesgo por el fabricante, o no adaptación a los conocimientos técnicos producidos
por la evolución tecnológica producida con posterioridad a su fabricación.- En estos casos, de acuerdo con el art. 16.3
de la LPRL con posterioridad a los daños para la salud hay que abrir una investigación del accidente y si de la misma
se comprueba que se produce alguna de las circunstancias anteriores, estaríamos ante un equipo respecto del que no
hay garantías de seguridad para los trabajadores.
5.
Equipos en los que en la evaluación de riesgos se haya detectado riesgos graves no subsanables del equipo de trabajo.- En estos casos hay una disconformidad entre la documentación del equipo y la realidad que determina
que este no es seguro, por lo que debe evitarse que el equipo sea utilizado por los trabajadores, si no puede
subsanarse la anomalía.
En los casos anteriormente citados al no haber una garantía de seguridad del producto ya sea por culpa imputable al fabricante en el caso
de defectos de diseño, por ejemplo, (y por lo tanto no del empresario adquirente por mala utilización de la máquina o no adecuarse la
misma a las instrucciones del fabricante) ya sea del empresario usuario, p. ej. si no se ha realizado el mantenimiento adecuado, lo cierto
es que se pueden producir accidentes. Si el riesgo es grave e inminente, se procederá a ordenar la paralización de los trabajos con el
equipo que generen ese riesgo grave e inminente.
Además de ello y con independencia de que se haya paralizado o sólo requerido y aunque no proceda levantar acta de infracción ( por no
ser el sujeto responsable imputable conforme a la normativa de seguridad laboral, aunque sí lo sea por la normativa de industria), si
existiese riesgo grave, se deberá comunicar a la Autoridad Central de la Dirección General de la Inspección de Trabajo (Subdirección
General para la Prevención de Riesgos), tal situación a fin de que lo comunique al Departamento de Industria, Comercio y Turismo
competente, así como a la Consejería de Industria de la Comunidad Autónoma de que se trate, a fin de que éstas se adopten las medidas
cautelares y sancionadoras que, en su caso, procedan.

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Página 11 de 11En estos supuestos, y para que la alerta pueda ser eficaz, deberán remitirse los siguientes documentos:

Copia del informe del accidente o del incidente grave, en el que deberá constar claramente la deficiencia o circunstancia, entre las señaladas, que motivan el origen de la comunicación.

Copia de la declaración de conformidad y “marcado CE” en su caso, relativas al equipo afectado, así como copia del manual de instrucciones del fabricante (en español, preferentemente).

Domicilio y demás datos identificativos del fabricante, importador o comercializador en España, del equipo en cuestión. –
Croquis, planos, fotografías, etc. del equipo, componente o accesorio que da origen a la comunicación de alerta.
—————————————————–Página 11—————————————————–

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